A partir de febrero, los parados que acudan a los servicios públicos de empleo para seguir un itinerario personalizado de empleo van a poder elegir entre apuntarse a cursos de formación y búsqueda de empleo o poner en marcha una empresa. Esto facilitará a muchos parados el poder montar su propio negocio a través de un servicio de asesoramiento.
Eso sí, quien quiera participar en el itinerario debe comprometerse a “su participación activa en las acciones para la mejora de su empleabilidad y de búsqueda activa de empleo o puesta en marcha de una iniciativa empresarial”, mientras que el Servicio Público de Empleo se ocupará de la “asignación y seguimiento de dichas acciones”.
Junto a estos aspectos, el acuerdo también insta a establecer un catálogo de servicios básicos a la ciudadanía, común para todos los Servicios Públicos de Empleo, así como a elaborar una ‘Estrategia Española de Empleo’, coordinada por el Gobierno, que definirá objetivos e instrumentos con carácter plurianual.
Imagen de No Man’s Land

