Archive for the ‘Estrategias’ Category

los 7 tips para una comunicación efectiva

02/02/2012

Comunicarte con claridad, eficacia y asertividad es una virtud importante y clave en algunos ámbitos; especialmente si tienes personas a tu cargo de las que dependen la productividad de tu empresa, laboratorio, etc. Una comunicación poco asertiva y confusa puede generar malentendidos y problemas por lo que es importante conocer las siete claves que te ayudarán a comunicarte con mayor eficacia. Tu mensaje tiene que ser:

1. Claro. Es importante que el mensaje que quieres comunicar sea claro para que tu audiencia lo entienda bien, y para eso tienes que tenerlo claro tú misma. Porque si tú no estás segura, ellos tampoco lo estarán. Así que antes de hablar o escribir decide qué es exactamente lo que quieres comunicar, cuantos menos puntos mejor.
2. Conciso. Di lo que tengas que decir de la forma más sencilla y corta, no te vayas por las ramas. Elimina frases o palabras innecesarias, ¿para que utilizar dos párrafos si lo puedes decir en tres frases? Procura, además, que sea fácil de entender. Especialmente si es algo importante, que la gente no tenga que descifrar lo que quieres o leer entre líneas.
3. Concreto. Sé específico y da todos los detalles necesarios, ni más ni menos. Que les quede claro qué tienen que hacer, cuándo, cómo y con quién.
4. Correcto. Procura adecuar tu estilo de comunicación a tu oyente, fíjate en los términos técnicos, comprueba la ortografía y ¡pronuncia bien los nombres!
5. Coherente. Que lo que digas tenga su lógica, que todos los puntos que quieres transmitir estén conectados, se sigan de forma natural y sean relevantes para el mensaje.
6. Educado. Ser asertiva no significa ser agresiva, es importante que te comuniques con educación y teniendo siempre en cuenta a la otra persona, especialmente en situaciones delicadas.
7. Creativo. No es imprescindible, pero la creatividad es una forma de mantener a tu audiencia interesada y de que se queden con los

Los miedos que te impiden lograr el éxito

19/01/2012

¿Te has planteado alguna vez por qué no consigues tener éxito en lo que te propones? Tanto si hablamos de éxito profesional (que es lo que la mayoría asocia con la palabra “éxito”), como si nos referimos a otros ámbitos, a veces te parece un imposible, ¿verdad?

Una de las razones más frecuentes de que no lo consigas es el miedo a fracasar, que hace que ni siquiera lo intentes; pero si indagamos un poquito más hay otras dos razones escondidas:

1) que no crees merecértelo

2) que tienes miedo, pero no al fracaso, no, sino al éxito.

Puede parecer absurdo tenerle miedo al éxito, si es lo que en realidad quieres, ¿no? Pero no hay nada de absurdo, de hecho, estas son las razones principales de que, en el fondo, te de miedo conseguir el éxito:Crees que si tienes éxito no vas a tener pareja, no vas a atraer a nadie. Asocias las mujeres exitosas con arpías egoístas y solas.

  1. Crees que tener éxito afectará a tu familia (y no para bien), eso si llegas a tener familia, porque tienes la idea de que las mujeres de éxito o no tienen hijos o se pasan el día esclavizadas y no tienen tiempo para verlos.
  2. Asumes que tener éxito significa tener dinero, y que en cuanto tengas más dinero te volverás una arpía sin corazón, porque ya “sabemos” que la gente con dinero es egoísta y mala.
  3. Piensas que si tienes éxito y hablas de tus logros la gente te rechazará. Van a pensar que eres una prepotente y no querrán tener nada que ver contigo. Resultado: te quedarás sola.
  4. Estás convencida de que para ganar y tener éxito alguien tiene perder, y a ti te gusta ayudar a los demás, no quieres pisotear a nadie, que es lo que crees que vas a tener que hacer.

Después de leer esto, ¿te extraña que no quieras tener éxito? Con estas creencias no es que no puedas, es que casi prefieres irte a vivir debajo de un puente. Pero vamos a ser realistas, y analizar un poco más:

  • Define qué es tener éxito para ti y en función de eso podrás decidir qué hacer a continuación. Porque a lo mejor lo que te da más miedo se corresponde a una definición de éxito que no es la tuya
  • Identifica tus prioridades. Si tienes claro qué es lo que verdaderamente te importa, te resultará más fácil tomar medidas para que esas prioridades no se vean muy afectadas. Quítate de la cabeza la imagen de la mujer de éxito sin hijos, si quieres tener hijos hazlo tu prioridad y modifica lo que necesites para conseguirlo. No te arrepentirás porque es tu prioridad. Si por el contrario prefieres centrarte en tu carrera, haz lo que sea necesario para conseguir lo que quieres. Pero, por favor, ten muy claras tus prioridades, que no pasen los años y te des cuenta de que has empleado tu tiempo y energía en cosas que, en realidad, no te importaban.
  • Algunas personas te rechazarán cuando consigas el éxito. Algunas personas te rechazarán si no consigues el éxito. Algunas personas te rechazarán. Esas personas no te importan, no merecen la pena. Céntrate en las que sí estarán ahí.
  • Una competencia sana no significa pisotear a nadie. Para llegar donde tú quieres habrá momentos en que otras personas estarán implicadas y tendréis que competir. ¿Cuál es el problema? Que asocias competir con pisotear y humillar al otro. Hay gente que lo hace, tú no tienes por qué hacerlo. Muchas personas han llegado donde están gracias a su trabajo y a sus propios méritos, sin necesidad de pisotear ni engañar. Esa puedes ser tú, tener éxito NO significa ser una mala persona.
  • Elimina la creencia de que el dinero es la raíz de todos los males. El dinero te hace más de lo que eres. Si eres mala, te volverás peor. Si eres generosa y te gusta dar, con más dinero darás más. Que te gusta vivir con comodidad, vivirás con más comodidades; que te gusta donar dinero a ONGs, donarás más dinero. Punto.

Objetivo: Superar el bloqueo inicial

13/01/2012

¿Estás a punto de empezar algo nuevo? Quizá te preguntes “¿Y ahora por dónde empiezo?“  Una de las situaciones más comunes a las que te puedes enfrentar es el bloqueo inicial que se produce justo cuando decides empezar algo de una vez por todas. Especialmente si hablamos de empezar desde cero. Probablemente hayas pasado mucho tiempo haciendo planes, quizá leyendo artículos y libros de autoayuda, decidiendo qué quieres hacer e intentando superar tu miedo e inseguridad para dar ese primer paso, y cuando por fin te decides, te surge la confusión. Sí, sé lo que quiero, pero ¿por dónde empiezo?

Esta situación de confusión y bloqueo es normal y muy frecuente cuando se trata de empezar desde cero o de objetivos muy ambiciosos o grandes cambios. Por ejemplo, cuando decides dejar tu carrera después de muchos años para montar tu propio negocio, o cuando decides que tu vida no te satisface y que quieres empezar desde cero. Ya tomar esa decisión es difícil de por sí, pero después te preguntas “y ahora, ¿por dónde empiezo?” Y te entran dudas: ” ¿y si me equivoco?“, “a ver si me arrepiento“, “todavía estoy a tiempo de dar marcha atrás“, etc. Si esta es tu situación, sé perfectamente cómo te sientes, y voy a compartir contigo unas estrategias para ayudarte a dar ese primer paso:

1. Crea un plan de acción. Es fundamental, especialmente si tu objetivo es ambicioso o a largo plazo (en ese caso puedes crear un plan a corto plazo y otro a largo plazo.) Probablemente ya tengas una visión del resultado final que quieres, pero es muy importante que dividas esa meta en subobjetivos, en pequeños pasos y a ser posible con una fecha límite. Por ejemplo, cuando decidí establecerme como coach hice una lista de las cosas que tenía que hacer (darme de alta como autónoma, crear mi web, amueblar el despacho, hacer tarjetas de negocios…), les puse una fecha límite y las ordené por prioridad. Después cada una de esas tareas las subdividí en pequeñas acciones (crear web: buscar hosting, decidir nombre,…)

2. Determina el primer paso a dar, sólo uno. Ese es el truco para superar el bloqueo inicial, pensar sólo en la primera acción que puedes tomar y que te llevará al objetivo final. Al ser sólo una cosa no te agobiarás y no te dará tanto miedo y, además, ese primer paso te dará la suficiente motivación para seguir adelante. Puede que tengas una visión de cómo quieres que sea tu negocio de aquí a dos años, pero en este momento pensar así te puede paralizar y agobiar así que céntrate SÓLO en el primer paso. No es lo mismo pensar en montar un negocio y todo lo que conlleva que simplemente elegir el nombre del negocio, por ejemplo.

3. Céntrate sólo en la siguiente acción.  A veces lo que quieres conseguir te puede desanimar, porque lo ves lejano e inalcanzable, incluso aunque ya te hayas animado a dar el primer paso. Por eso, te recomiendo que te centres únicamente en el siguiente paso a dar. Te resultará más fácil y, además, te irás motivando al ver que avanzas.

Así que ten siempre presente “¿Qué es lo siguiente que tengo que hacer?“, especialmente en momentos de agobio y estrés. Para, descansa y piensa, ¿qué es lo siguiente que tengo que hacer? Lo de parar y descansar es fundamental, darte tiempo para pensar en otras cosas y recobrar fuerzas y cuanto más ocupada estés, más lo necesitarás. Cuando nos mudamos de Toronto a España hubo momentos de sumo estrés en los que paramos, descansamos un par de días y luego vuelta a empezar.

4. Rodéate de gente que te apoye y recuerda cada día las razones por lo que lo haces. Son momentos de dudas e inseguridad y por eso es fundamental que te separes un poco de personas negativas y te rodees de apoyo; gente que te anime, que ya haya pasado por ahí, que te ayudará pase lo que pase. Hablar con este tipo de personas hará que tengas más valor y energía para dar el primer paso y que dudes mucho menos. Incrementa el efecto leyendo artículos positivos y haciendo una lista de todas las razones por las que quieres ese cambio y por las que te lo mereces (aunque te cueste admitirlo, te lo mereces.)

Cuando yo me decidí a empezar mi negocio de coaching, hablé con mis compañeros de curso, con varios coaches, con las personas que me animaban y dejé de comunicarme por un tiempo con los que me decían que estaba loca y que me lo pensara mejor. Y no me arrepiento.

5. Pide y acepta ayuda, en todas las áreas en las que lo necesites. A lo mejor necesitas más atención por parte de tu pareja, amigos o familiares. O invertir dinero en delegar en alguien o contratar a un experto que te facilite la tarea. A mí me costó al principio, pero ahora siempre que puedo invierto dinero en coaches que estén donde yo quiero estar y en delegar lo que me quita tiempo y no me aporta nada. Al principio cuesta, porque lo ves como un gasto, pero recuerda no estás gastando, estás invirtiendo y ganando tiempo, tranquilidad y energía.

A estas cinco estrategias le sumaría una más: ¡Premiate! Estas haciendo un gran trabajo, reconocelo. Te ha costado mucho dar el paso y todavía andas despacito, pero lo estás haciendo muy bien. Así que recompensate y sientete orgullosa de ti misma, porque muy poca gente tiene el valor de hacer lo que tú estás haciendo. ¿Por qué estrategia vas a empezar?

El liderazgo en la empresa

22/11/2011

Mucho se habla en nuestros días de la necesidad de ser un líder de calidad para hacer que nuestra empresa, departamento o equipo funcione de manera eficiente y sana. Hasta hace unas décadas la imagen que se tenía de un líder empresarial era que éste debía ser agresivo, inflexible con sus subordinados y que estableciera cierta distancia con ellos, manteniendo su status de superioridad.

Afortunadamente, gracias en gran medida al desarrollo de la sociología en el mundo laboral, el concepto de líder empresarial ha cambiado mucho. Sigue siendo igualmente cierto que éste necesita de ciertas habilidades para ejercer su función, pero en la actualidad se valora mucho más su capacidad de motivar, entender y valorar al equipo con el que trabaja, que la de imponer u ordenar.

Algunos mitos sobre el liderazgo:

  • El liderazgo es innato. Tradicionalmente se ha creído que la capacidad de ser un buen líder estaba condicionada por el hecho de haber nacido con esa cualidad o no, y se le suponía propia de personas con carisma. Sin embargo, lo cierto es que la mayoría de los líderes efectivos no nacieron con esa cualidad, sino que lo son gracias al trabajo duro y a una gran capacidad de observar lo que ocurre a su alrededor.
  • El liderazgo consiste en la posesión de poder sobre otros. Aunque evidentemente ser líder supone tener cierto poder en nuestras manos, no está directamente relacionado con el hecho de ejercer ese poder sobre otros. Estaría más bien relacionado con saber ejercerlo con otros, con los que se trabaja, en una relación de reciprocidad. Como queda demostrado a menudo,  el uso de la manipulación o la coacción no suele traer buenos frutos en el entorno laboral. Un líder efectivo buscará el consentimiento del grupo y siempre buscará el interés común (la consecución de los objetivos anuales del departamento, por ejemplo).
  • Los miembros de grupos muestran oposición hacia los líderes. Muchas investigaciones demuestran que la gente prefiere trabajar con líderes que sin ellos, sobre todo cuando se trata de desarrollar tareas complejas. La razón principal de esta necesidad es que un buen líder es capaz de coordinar de manera efectiva el trabajo de cada uno de los miembros del equipo, ayudándoles cuando sea necesario y marcando ciertas directrices comunes.

Teniendo en cuenta la falsedad demostrada de estos mitos, un buen líder en la actualidad no se define por su carisma, sino por su capacidad de transmitir desde la confianza, la credibilidad y la cercanía cuáles son las tareas a desarrollar, cómo desarrollarlas de la manera más efectiva y ayudar a conseguirlo. Para ello, siempre deberá hacer sentirse como esencial y valorado a cada uno de los miembros que formen parte de su equipo de trabajo (el individuo) y, al mismo tiempo, incitará a una estrecha colaboración entre todos ellos (el grupo).

Así, un buen líder empresarial tratará de inspirar a los trabajadores, apoyarlos, pero no imponer o instruir sobre cómo deben hacer las cosas. A fin de cuentas, los trabajadores son profesionales en un área específica; nadie mejor que ellos mismos para conocer cómo deben realizar su trabajo. Lo que necesitan es un factor motivador, que les aliente a tomar la iniciativa, en un marco de trabajo donde tengan cierto margen de libertad para actuar.

En resumidas cuentas, un buen líder en el entorno empresarial será aquél que sea capaz de crear un clima de confianza y respeto mutuo entre él y los trabajadores a su cargo.

Cómo gestionar nuestro tiempo

10/11/2011

Desde bien pequeños se nos enseña la importancia de una buena organización y orden a la hora de abordar los diferentes ámbitos de nuestra vida. Si no sabemos dedicar el tiempo preciso a cada uno de nuestros quehaceres podemos vernos abocados al estrés, la ansiedad o incluso al fracaso.

Lo mismo ocurre en nuestras empresas. Son muchas las tareas a desarrollar y parece que el tiempo de disponemos para llevarlas a cabo siempre es insuficiente. Por ello es necesario tener en cuenta una regla que parece de sentido común, pero que muy a menudo olvidamos: necesitamos priorizar y dedicar más tiempo a aquellas tareas que nos acercan a nuestro objetivo empresarial. Pero, ¿cómo realizamos esta criba, entre lo más y lo menos importante, cuándo son cientos las tareas que nos avasallan?

La clave en la eficiencia de la gestión de nuestro tiempo consiste, paradójicamente, más en saber dónde queremos llegar con nuestros actos que en centrarnos en la cantidad de tareas que somos capaces de hacer en el tiempo con el que contamos.

Con este objetivo en mente las cinco reglas para una eficiente gestión de nuestro tiempo serían:

  1. ¿Qué es lo que queremos? ¿Cuál es nuestro propósito final? ¿Qué es importante para nosotros? Si no sabemos a dónde queremos llegar posiblemente ninguna de las acciones que emprendamos sean satisfactorias para nosotros, porque ninguna acabará por convencernos plenamente. Debemos pararnos a pensar y encontrar la respuesta a estas preguntas, siempre basándonos en nuestros deseos y aspiraciones.

 

  1. Hacer más con menos. Debemos priorizar las tareas que realmente nos llevan a nuestro propósito final, y descartar (o dejar en un segundo plano) aquellas que menos nos aportan. No trabajes duro, trabaja inteligente: Si nos sigue faltando el tiempo hay que volver a preguntarte qué es lo que queremos conseguir y qué tareas hacen falta eliminar para llegar a ello.

 

  1. Usar la mente a nuestro favor. Hay que fraccionar nuestro desafío en pequeñas tareas. Consiguiendo poco a poco las metas se reforzará nuestra autoestima y estaremos preparados para afrontar los siguientes pasos. Sin embargo, si somos demasiado ambiciosos y las tareas se amontonan, tenderemos a querer dejar de lado nuestro objetivo.

 

  1. Crear una espiral en movimiento. Con nuestro objetivo claro hacer las tareas necesarias para lograrlo nos hará sentir bien. No hacerlas, por el contrario, nos hará sentir mal y tendremos la sensación de que no estamos actuando de la manera más eficiente Así que una vez hayamos pasado a la acción las ganas de seguir adelante irán incrementando.

 

  1. Mantener el equilibrio. El descanso es necesario para poder mantener un buen rendimiento a largo plazo, tal y como hacen los deportistas de élite. Hay que saber parar a tiempo y cuando surja algún motivo de estrés alejarse de él momentáneamente, para poder resolverlo una vez estemos llenos de energía y con la mente más abierta.

Así pues, los principios para una buena planificación de nuestro tiempo incluyen la necesidad de definir nuestro objetivo empresarial, elegir las tareas que nos llevan a su consecución, fraccionar dichas tareas, pasar rápidamente a la acción y buscar el equilibrio entre trabajo y descanso.

Fuente: www.leaderbuilding.com

 

La importancia de un buen entorno en el puesto de trabajo

02/11/2011

En nuestro país la legislación sobre Riesgos Laborales se ha convertido de una premisa básica a seguir por todo tipo de empresas. Sin embargo, en ocasiones olvidamos que esta normativa incide no sólo en la peligrosidad y seguridad que puede incluir un puesto de trabajo en concreto, sino también en el entorno que rodea a dicho puesto de trabajo, y cómo éste puede influir en la productividad de los trabajadores.

La ergonomía es la ciencia que se ocupa del diseño de los puestos de trabajo para que éstos coincidan con las necesidades no sólo fisiológicas y anatómicas del trabajador, sino también las psicológicas. La variante de esta ciencia sobre la que se ha incidido más la legislación en materia de salud y seguridad laboral es la ergonomía física, que se ocupa del diseño del puesto de trabajo para evitar enfermedades relacionadas con las condiciones laborales deficientes: posturas de trabajo, sobreesfuerzos, seguridad, etc.

Sin embargo, con frecuencia se deja en segundo plano la aplicación de la ergonomía cognitiva (carga del trabajo mental, toma de decisiones, el estrés y la capacitación del trabajador para desempeñar su trabajo, etc.) y la organizacional (la comunicación, la gerencia de recursos humanos, el diseño de las tareas, de las horas laborales, etc.)

En este sentido, la Organización Mundial del Trabajo (OMT) incide en cómo incluso los más pequeños cambios ergonómicos en el puesto de trabajo, el diseño del mismo o las tareas a llevar a cabo pueden mejorar la comodidad, la salud, la seguridad y la productividad del trabajador.

En relación a la importancia del diseño del puesto de trabajo la OMT destaca que es necesario tener en cuenta las características mentales y físicas del trabajador. El diseño del puesto de trabajo puede determinar si éste será variado o repetitivo, si permitirá al trabajador estar cómodo o le obligará a adoptar posiciones forzadas, o si entrañará tareas interesantes y estimulantes (o bien aburridas y monótonas).

Un puesto de trabajo bien diseñado:

  • Permitirá al trabajador modificar la posición del cuerpo;
  • Incluirá distintas tareas que le estimulen mentalmente;
  • Dejará cierto margen al trabajador en la toma de decisiones;
  • Dará al trabajador una sensación de utilidad;
  • Facilitará la formación adecuada para que el trabajador aprenda nuevas tareas;
  • Facilitará horarios de trabajo y descanso adecuados, para proporcionar al trabajador tiempo para realizar sus tareas y descansar;
  • Dejará un período de ajuste a las nuevas tareas, a fin de que el trabajador se acostumbre gradualmente a sus nuevas funciones.

Existen varios factores de sencilla aplicación a la hora de diseñar o rediseñar los puestos de trabajo de nuestra empresa:

  • Evitar los puestos de trabajo aislados que creen claustrofobia o miedo, ni excesivamente abiertos que creen inseguridad. Deben facilitar una fácil comunicación con los compañeros.
  • Elegir colores adecuados para acondicionar los puestos de trabajo. Colores muy llamativos, como el rojo, o que generan un alto contraste (blanco/negro), dificultan la concentración, produciendo estrés y fatiga ocular.
  • Una buena iluminación. Tanto si ésta es demasiado intensa o insuficiente lleva a forzar la vista, originando cansancio y agotamiento.
  • El clima adecuado. Para el bienestar del trabajador es importante mantener los valores fundamentales de temperatura (entre 20 y 22º C, y en verano nunca más de 26ºC) y humedad del aire, así como evitar corrientes de aire excesivas.

Las estadísticas reflejan que un trabajador que desempeña sus tareas en un puesto de trabajo adecuado a sus capacidades y cualificaciones puede mejorar su productividad hasta un 3%. Un trabajador que no se siente motivado por sus superiores o que no entiende la estrategia de su empresa tiende a sentirse fuera de lugar, desconcertado y prescindible por parte de sus superiores.

Los expertos aconsejan facilitar una comunicación más directa con el trabajador. Conocer sus temores acerca de la evolución de la empresa (principalmente si ésta está pasando por un mal momento o si está creciendo rápidamente), escuchar sus demandas y propuestas sobre sus tareas, informarle con transparencia sobre las novedades de la empresa o incluso facilitar su reubicación en caso de que el trabajador no se sienta a gusto con sus tareas habituales son factores que pueden aumentar significativamente el éxito de una empresa, más si tenemos en cuenta que el 86% de los empleados admiten no estar motivados en su puesto de trabajo actual.

360º visión global

19/10/2011

La evaluación de desempeño es una técnica de RRHH que consiste en revisar de manera periódica y regular la eficiencia, eficacia y niveles de progreso de una persona en la realización de determinadas tareas o actividades en una organización. Es una técnica muy saludable que puede ayudar al crecimiento profesional de las personas, siempre que se haga de manera adecuada.

Hay muchos modos de hacer la evaluación de desempeño pero quizá una de las más completas y fiables es la evaluación 360º ya que aporta diferentes opiniones, puntos de vista y matices es decir una visión global y completa, contrariamente a las evaluaciones tradicionales en donde sólo un superior inmediato evaluaba a sus subordinados, algo que obviamente podía dar como resultado opiniones sesgadas, intencionadamente manipuladas o muy subjetivas.

¿Quién hace una evaluación 360º? Pues lo hacen rellenando de manera confidencial un cuestionario, subordinados del evaluado, personas al mismo nivel, superiores, e incluso agentes externos de la empresa que hayan tenido una estrecha relación con él, de allí su nombre y que se considere como la más objetiva ya que se evalúa a la persona desde todos los puntos de vista posibles en la organización. Por supuesto es válida para todos los niveles, incluso los directivos.

Los resultados de esta evaluación, que en un gran número de casos da un resultado que difiere mucho (tanto positiva como negativamente) del que tiene de sí mismo el propio evaluado, le dan un feedback muy útil para que pueda modificar conductas o persistir en otras y cuyo objetivo es como ya hemos dicho conseguir que las personas crezcan en las organizaciones. Por ello es necesario realizar un seguimiento y hacer las evaluaciones de manera regular y periódica para poder analizar progresos, desviaciones y proponer mejoras.

La lacra del estrés en las organizaciones

06/10/2011

Es uno de los males de los siglos XX y XXI, sobre todo en las sociedades occidentales, el estrés, que en mayor o menor medida afecta a una enorme parte de la población, ¿quién no sufre situaciones estresantes de una manera más o menos periódica?. El estrés es necesario para la supervivencia, pero en su justa medida, el problema es que en nuestra época los niveles de estrés llegan a unos niveles que lo convierten en una patología que ocasiona graves perjuicios para la salud como insomnio, problemas coronarios, problemas psicológicos, etc

Según la Wikipedia, el estrés se define como una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada. En este post vamos a hablar del estrés en el puesto de trabajo, el cual es cada vez más frecuente y que tiene grave consecuencias no sólo sobre el individuo que lo sufre sino sobre el conjunto de la organización, algunas de ellas son:

  • Mayor absentismo laboral
  • Mayor accidentalidad
  • Aumento de los errores
  • Mayor conflictividad
  • Disminución de la productividad

Obviamente, esta serie de situaciones suponen un enorme gasto tanto para las empresas como para los sistemas sociales de los gobiernos  por lo que es necesario plantearse posibles soluciones que minimicen el impacto del estrés.

Primero hay que tener claro cuáles son las fuentes del estrés en el trabajo, que son muchas y variadas, podemos diferenciar entre los estresores inherentes a las características del trabajo, los que proceden del desempeño de roles en la organización, los que provienen de las relaciones interpersonales en el trabajo, de las preocupaciones por el desarrollo de la carrera o los causados por la estructura y clima de la organización, y por supuesto las causas ajenas a la organización pero que afectan a sus miembros.

Si tenemos claro cuáles son los motivos del estrés, será mucho más fácil combatirlo con algunos de los siguientes métodos:

  • Mantener una dieta saludable
  • Hacer ejercicio de manera regular
  • Dedicar tiempo a las aficiones y hobbies
  • Trabajar la asertividad
  • Gestionar el tiempo

Vamos a centrarnos en las dos últimas ya que, en principio, parecen las más difíciles de trabajar.

Gestionar nuestro tiempo es una tarea a la que se le dedica menos esfuerzo del necesario pero que de una manera muy sencilla nos puede traer grandes beneficios, algunas prácticas recomendables son fijar prioridades, programarlas en calendarios, ponernos límites o lograr la ayuda de los demás

Trabajar la asertividad, nuestra capacidad para defender nuestros derechos sin perjudicar los de los demás, también como la habilidad para saber decir “no”. Esto nos permitirá defendernos y no cargar con tareas o responsabilidades que no nos corresponden y que nos provocan situaciones de estrés.

 

Fuente: www.es.wikipedia.org

 

Qué no deben hacer en Twitter las empresas

28/07/2011

errores y fallos twitter

En nuestro último post en YoRespondo aconsejamos a empresas y profesionales con ideas de usos que pueden darle a Twitter, la red que más suele costar comprender y comenzar a aprovechar. Hoy queremos continuar con nuestra semana “twittera” y sugerir a nuestros lectores nuevos consejos de “qué no hacer en Twitter”.

Comenzamos, por tanto, con actuaciones a evitar por las organizaciones en la red de microblogging:

1. Usar un nombre muy largo o complicado. Un nick extenso sólo servirá para despilfarrar los preciados 140 caracteres. Además si es muy complejo, costará encontrarnos y que nos recuerden.

2. No rellenar nuestros datos de perfil. Es nuestra carta de presentación y útil para enlazar o linkear a nuestros sites.

3. No personalizar nuestro avatar y dejar uno por defecto. Las personas no suelen mostrar interés en seguir a personas sin imagen propia.

4. Tweets protegidos. Si pretendes conseguir un buen branding y un buen número de followers nunca deberás restringir la visibilidad de tus tweets.

5. No conversar. Twitter, al fin y al cabo, es una herramienta de comunicación, por lo que es de obligado cumplimiento interactuar con nuestra audiencia. Eso sí, no convirtamos Twitter en un chat, no es nada aconsejable. Las conversaciones largas con un mismo seguidor cansan y no gustan. Es muy frecuente, perder seguidores si se realiza habitualmente esta práctica.

6. Utilizar exclusivamente Twitter para vender tus productos. Esto no es Twitter. Esta red consiste en aportar valor con informaciones, artículos ajenos o propios, recomendaciones, consejos y muy poca autopromoción. El autobombo será, sin ninguna duda, contraproducente y nada efectivo para conseguir nuestras metas en twitter que son escuchar, conversar y compartir. Conoce la regla del 1/10.

7. Hablar demasiado formal. Humaniza tu empresa. La cercanía, el tú a tú, y la conversación de forma coloquial (y correcta) hace sentirse bien a nuestro posible cliente y a gusto con nuestra empresa.

8. Seguir personas de una forma descontrolada. Piensa que en Twitter también es importante la calidad de nuestros seguidos y seguidores, no sólo la cantidad. Analiza si tienen contenido que pueda interesarnos o algún otro motivo por lo que nos aportaría un valor. Twitter no consiste en seguir de forma indiscriminada para conseguir seguidores. Así no funciona esto.

9. Twittear demasiado. Un bombardeo constante de mensajes cansará a nuestra audiencia. Establece un equilibrio entre el nº de tweets publicados diariamente, estructura bien la publicación de ellos (puedes programar y espaciar tus tweets con servicios como Hootsuite o Tweetdeck)  y analizar el horario adecuado para publicar (timely.is  puede ser una opción).

10. No especializarte. Si hablas y aportas enlaces sobre muchos temas no sabrán en lo que eres experto y tendrás un poco desorientada a la audiencia. Céntrate en tu negocio y sector, aunque a veces puedan escaparse tweets menos relacionados.

11. No agradecer ni hacer RT. Es conveniente agradecer menciones, retweetear tweets interesantes de otras personas y recordar siempre indicar la procedencia del tweet (un buen modo es escribir al final del tweet “vía @nombredeprocedencia”).

12. No hables de temas personales o irrelevantes. De buen seguro, a la mayoría de la audiencia no le gustarán tweets en los que cuentes lo que has desayunado o la ropa que te has puesto hoy. También hemos de decir que, como ya hemos comentado, hay que humanizar el perfil, por tanto nuestro timeline en ningún caso debe parecer escrito por una máquina. Es decir, ni un extremo ni otro, busca el equilibrio.

Podríamos dar otros consejos como no utilizar un lenguaje grosero, no pedir que te sigan o no spamear. Pero acabaremos antes aconsejando aplicar el sentido común, y no perder nunca de vista los objetivos y el cliente como ejes centrales.

Ideas de usos de Twitter para empresas

26/07/2011

usos twitter empresas

Cuando una Pyme o profesional independiente comienza a preparar su salto al mundo online llega el momento en el plan de comunicación de seleccionar las herramientas que se usarán, en función de los objetivos definidos. Twitter es una de las redes sociales que más dudas genera en estos profesionales al no entender de un primer vistazo cómo puede ayudar esta red de microblogging a su empresa. ¿Qué puedo hacer en sólo 140 caracteres?

Infinidad de utilidades que para YoRespondo se resumen en una: aportar valor. Contribuir a sus seguidores o followers con contenidos propios o ajenos de calidad, enlaces interesantes, atención al cliente… Según un estudio realizado por la Asociación Española de la Economía Digital, a más del 73% de los usuarios de Twitter les gusta encontrar en Twitter a las empresas en las que confía. Hoy queremos proponer una lista de usos de Twitter en empresas. Esperamos con ella ayudar a entender esta increíble red que tanta ayuda nos puede terminar dando.

  • Atención al cliente: escucha, conversa y resuelve de forma efectiva e inmediata posibles consultas, dudas o reclamaciones de clientes actuales o potenciales.
  • Compartir enlaces y contenidos de calidad. Debemos conocer qué interesa a nuestra audiencia y a nuestros potenciales clientes. A partir de ahí, enlazaremos con contenidos de múltiples formatos (posts, videos, imágenes…) relacionadas con el sector y que resulten útiles a nuestros followers.
  • Creación de Marca (Branding) a través de nuestros interesantes aportes, contenidos, nuestra cercanía y la excelente atención al cliente prestada en Twitter.
  • Investigación de mercado y del sector: sigue a potenciales clientes, escucha lo que quieren y necesitan. Asimismo, no pierdas de vista lo que hace la competencia, siempre es interesante, enriquecedor y útil.
  • Monitorización. Muy unida a la investigación de mercado, mediante útiles aplicaciones como Twilert, podemos tener controladas siempre conversaciones que nos pueden interesar, tweets en los que nos mencionen o información que pueda sernos de ayuda.
  • Llevar tráfico a nuestro blog. Si nuestros contenidos son de interés, la viralidad de Twitter hará el resto. Buenos artículos harán posicionarnos en la mente del consumidor como expertos en lo que hacemos.
  • Publicar ofertas, eventos, promociones especiales (cuidado con la excesiva autopromoción).
  • Networking. Gracias a la constante conversación que se termina generando en Twitter podremos conocer a multitud de personas, establecer buenos contactos, partners o colaboradores. Podemos llegar dónde nunca hubiéramos llegado en el entorno analógico.
  • Retransmitir eventos en vivo. Podremos compartir y facilitar a nuestra audiencia la información sobre eventos que organizamos o a los que asistamos.
  • Recomendación. Podemos ayudar a nuestra audiencia con consejos sobre servicios y productos que conozcamos.
  • Relación, relación y más relación con los followers. Una empresa experta, cercana, humana, colaborativa, accesible e interesante se posicionará de una manera destacada en la mente del consumidor.
  • Promociones especiales para seguidores en Twitter, Facebook, Linkedin…
  • Posicionamiento en Buscadores. Los contenidos de Twitter son muy tenidos en cuenta en SEO.

En esta lista sólo figuran algunos de los innumerables usos de Twitter. Según la tipología y la creatividad de cada empresa surgen cada día nuevas e interesantes aplicaciones de Twitter. Para actuar de manera correcta en esta red no debemos de perder nunca de vista estas tres palabras: Escuchar, conversar y compartir.