Objetivo: Superar el bloqueo inicial

13/01/2012

¿Estás a punto de empezar algo nuevo? Quizá te preguntes “¿Y ahora por dónde empiezo?“  Una de las situaciones más comunes a las que te puedes enfrentar es el bloqueo inicial que se produce justo cuando decides empezar algo de una vez por todas. Especialmente si hablamos de empezar desde cero. Probablemente hayas pasado mucho tiempo haciendo planes, quizá leyendo artículos y libros de autoayuda, decidiendo qué quieres hacer e intentando superar tu miedo e inseguridad para dar ese primer paso, y cuando por fin te decides, te surge la confusión. Sí, sé lo que quiero, pero ¿por dónde empiezo?

Esta situación de confusión y bloqueo es normal y muy frecuente cuando se trata de empezar desde cero o de objetivos muy ambiciosos o grandes cambios. Por ejemplo, cuando decides dejar tu carrera después de muchos años para montar tu propio negocio, o cuando decides que tu vida no te satisface y que quieres empezar desde cero. Ya tomar esa decisión es difícil de por sí, pero después te preguntas “y ahora, ¿por dónde empiezo?” Y te entran dudas: ” ¿y si me equivoco?“, “a ver si me arrepiento“, “todavía estoy a tiempo de dar marcha atrás“, etc. Si esta es tu situación, sé perfectamente cómo te sientes, y voy a compartir contigo unas estrategias para ayudarte a dar ese primer paso:

1. Crea un plan de acción. Es fundamental, especialmente si tu objetivo es ambicioso o a largo plazo (en ese caso puedes crear un plan a corto plazo y otro a largo plazo.) Probablemente ya tengas una visión del resultado final que quieres, pero es muy importante que dividas esa meta en subobjetivos, en pequeños pasos y a ser posible con una fecha límite. Por ejemplo, cuando decidí establecerme como coach hice una lista de las cosas que tenía que hacer (darme de alta como autónoma, crear mi web, amueblar el despacho, hacer tarjetas de negocios…), les puse una fecha límite y las ordené por prioridad. Después cada una de esas tareas las subdividí en pequeñas acciones (crear web: buscar hosting, decidir nombre,…)

2. Determina el primer paso a dar, sólo uno. Ese es el truco para superar el bloqueo inicial, pensar sólo en la primera acción que puedes tomar y que te llevará al objetivo final. Al ser sólo una cosa no te agobiarás y no te dará tanto miedo y, además, ese primer paso te dará la suficiente motivación para seguir adelante. Puede que tengas una visión de cómo quieres que sea tu negocio de aquí a dos años, pero en este momento pensar así te puede paralizar y agobiar así que céntrate SÓLO en el primer paso. No es lo mismo pensar en montar un negocio y todo lo que conlleva que simplemente elegir el nombre del negocio, por ejemplo.

3. Céntrate sólo en la siguiente acción.  A veces lo que quieres conseguir te puede desanimar, porque lo ves lejano e inalcanzable, incluso aunque ya te hayas animado a dar el primer paso. Por eso, te recomiendo que te centres únicamente en el siguiente paso a dar. Te resultará más fácil y, además, te irás motivando al ver que avanzas.

Así que ten siempre presente “¿Qué es lo siguiente que tengo que hacer?“, especialmente en momentos de agobio y estrés. Para, descansa y piensa, ¿qué es lo siguiente que tengo que hacer? Lo de parar y descansar es fundamental, darte tiempo para pensar en otras cosas y recobrar fuerzas y cuanto más ocupada estés, más lo necesitarás. Cuando nos mudamos de Toronto a España hubo momentos de sumo estrés en los que paramos, descansamos un par de días y luego vuelta a empezar.

4. Rodéate de gente que te apoye y recuerda cada día las razones por lo que lo haces. Son momentos de dudas e inseguridad y por eso es fundamental que te separes un poco de personas negativas y te rodees de apoyo; gente que te anime, que ya haya pasado por ahí, que te ayudará pase lo que pase. Hablar con este tipo de personas hará que tengas más valor y energía para dar el primer paso y que dudes mucho menos. Incrementa el efecto leyendo artículos positivos y haciendo una lista de todas las razones por las que quieres ese cambio y por las que te lo mereces (aunque te cueste admitirlo, te lo mereces.)

Cuando yo me decidí a empezar mi negocio de coaching, hablé con mis compañeros de curso, con varios coaches, con las personas que me animaban y dejé de comunicarme por un tiempo con los que me decían que estaba loca y que me lo pensara mejor. Y no me arrepiento.

5. Pide y acepta ayuda, en todas las áreas en las que lo necesites. A lo mejor necesitas más atención por parte de tu pareja, amigos o familiares. O invertir dinero en delegar en alguien o contratar a un experto que te facilite la tarea. A mí me costó al principio, pero ahora siempre que puedo invierto dinero en coaches que estén donde yo quiero estar y en delegar lo que me quita tiempo y no me aporta nada. Al principio cuesta, porque lo ves como un gasto, pero recuerda no estás gastando, estás invirtiendo y ganando tiempo, tranquilidad y energía.

A estas cinco estrategias le sumaría una más: ¡Premiate! Estas haciendo un gran trabajo, reconocelo. Te ha costado mucho dar el paso y todavía andas despacito, pero lo estás haciendo muy bien. Así que recompensate y sientete orgullosa de ti misma, porque muy poca gente tiene el valor de hacer lo que tú estás haciendo. ¿Por qué estrategia vas a empezar?

Las claves del networking

29/11/2011

A menudo hemos tratado en este blog las oportunidades de networking que ofrecen ciertos eventos organizados para tal fin y, más recientemente, algunas redes sociales. El networking en la actualidad es esencial para el desarrollo de una empresa. Gracias a él podemos expandir nuestro negocio, encontrar clientes de gran interés y afianzar las relaciones con otras empresas de nuestro sector, pudiendo surgir la oportunidad de colaboraciones futuras.

Sin embargo, hacer un networking eficiente no es sencillo, ni debe ser una acción improvisada. No todos los eventos que se organizan pueden ser útiles para el tipo de contactos que buscamos. Tampoco podemos esperar que estos eventos o herramientas 2.0, por si solos, nos lleven al éxito en las relaciones con otras empresas o particulares.

Es fundamental en este sentido tener muy claro cómo vamos a abordar nuestra estrategia de networking en ellos, qué queremos conseguir y la imagen que queremos transmitir de nuestra empresa de cara a un posible colaborador o cliente.

Algunas claves para hacer un networking útil:

  • Eficiencia. Elegir los contactos adecuados, aquellos que de verdad puedan contribuir a impulsar nuestro negocio. Como en todo, siempre es preferible priorizar la calidad de dichas relaciones que la cantidad de contactos. Para ello, debemos de estudiar y seleccionar con detenimiento los eventos a los que asistirá personal de nuestra empresa y elegir con acierto las herramientas online que utilizaremos para crear una red de contactos sólida.
  • Observación. Durante los eventos de networking no hay que precipitarse y pasar a la acción rápidamente, abordar a todo el mundo para informarle de nuestra existencia y de las actividades que realizamos. Debemos tomarnos un tiempo para mirar a nuestro alrededor y detectar a las personas que captan la mayor atención de los presentes, aquellos que se perfilan como “líderes” del evento. A estas personas es a las que debemos presentarnos, intentar averiguar qué necesidades tienen y buscar cómo nuestro negocio puede satisfacerlas.
  • Participación. Crear una red de contactos relevantes a nuestro alrededor. Participar a menudo en eventos de networking posibilita que nuestra cara y el nombre de la empresa se conozca entre los asiduos, generando así confianza. Ésta es otra de las razones por las que es de gran importancia la planificación (y dedicación de nuestro tiempo) a la hora de asistir a eventos de networking o utilizar determinadas redes sociales.
  • Mantener el contacto. No es suficiente con acudir a estos eventos, es incluso más importarte cuidar y mantener la relación con los contactos que hemos establecido. Una vez se tiene un contacto interesante hay que “mimarlo”, responder a sus demandas y “recordarle” de vez en cuando que estamos por ahí. Es de vital importancia responder a sus solicitudes de información de forma urgente, ya que nunca sabemos cuándo y a consecuencia de qué acción, por pequeña que sea, puede surgir la oportunidad de negocio.
  • Dejar la agresividad a un lado. Necesitamos aprender la diferencia entre la creación de contactos y la realización de una venta. De hecho, uno de los mayores errores que se puede cometer en los eventos de networking es resultar demasiado agresivo, abordar a los participantes como si quisiéramos cerrar una venta lo antes posible. Como hemos comentado anteriormente, los contactos de valor deben afianzarse con el tiempo, construyendo la confianza y la credibilidad. Tendremos que esperar pacientemente, mediante un trabajo continuado por nuestra parte, para que esto suceda.

Fuente: www.seeseuno.es

Apoyo a la mujer emprendedora

24/11/2011

Un tema recurrente cuando se discute sobre la situación de los emprendedores en nuestro país es la baja tasa de emprendimiento femenino existente en España, muy inferior a la media de los países de nuestro entorno. Las razones de ésta son conocidas y entre muchas otras destacan el mito existente sobre la figura del emprendedor (tradicionalmente relacionada con el hombre) y las dificultades que frecuentemente tiene la mujer a la hora de conciliar la vida laboral y la familiar, que si ya son significativas en el caso del trabajo por cuenta ajena se incrementan aún más en el trabajo por cuenta propia, o a la hora de ocupar puestos directivos o de responsabilidad en las empresas.

Por todos estos motivos queda demostrado que aún en nuestros días es esencial apoyar a la mujer en el inicio de su actividad empresarial. Y de esta necesidad surge el Programa de Apoyo Empresarial a las Mujeres (PAEM), impulsado por el Fondo Social Europeo, las Cámaras de Comercio españolas y la Secretaría de Estado de Igualdad del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, que pretende sensibilizar a las mujeres hacia las opciones del autoempleo y la actividad empresarial, y asesorarlas en la creación y dirección de empresas.

El PAEM funciona a través de una red implantada en más de 58 Cámaras de Comercio de toda España y, además, cuenta con una página web, EmpresariasNet, como servicio de información y asesoramiento complementario del que se pueden  beneficiar todas las emprendedoras españolas con tan solo inscribirse como usuarias en la página web.

EmpresariasNet cumple este año su décimo aniversario, con más de 49.000 usuarias registradas y habiendo gestionado más de 121.500 consultas y más de 5.300 demandas de cooperación en el entorno empresarial.

Desde EmpresariasNet, y de manera totalmente gratuita, las emprendedoras pueden plantear cuestiones relacionadas con la actividad empresarial, así como descargar de forma gratuita información y documentos de interés para la puesta en marcha de proyectos empresariales (subvenciones existentes, resumen de las diferentes formas jurídicas de creación de empresas existentes en España, de los trámites de constitución de empresas y sus correspondientes obligaciones formales, etc.), además de servir como plataforma para gestionar ofertas y demandas de cooperación empresarial.

La web funciona también como un punto de encuentro virtual para emprendedoras, impulsando así el intercambio de experiencias, realizar ofertas de empleo o servicio, buscar otras socias para nuevos proyectos, etc. Y cuenta también con un directorio de empresas creadas gracias al asesoramiento del PAEM.

Si con estas utilidades nos parece poco, desde EmpresariasNet nos garantizan la respuesta a todas las cuestiones planteadas en tan solo 48 horas, además de la recepción de boletines electrónicos periódicos con información de interés, herramientas online de autodiagnóstico de empresa (por ejemplo, para consultar la viabilidad y posibilidades de mercado del proyecto empresarial que tenemos en mente y contando con el asesoramiento de un tutor que analizará y evaluará la calidad de la propuesta) y foros de debate sobre cuestiones empresariales.

Y cabe no olvidar el factor de formación. A través de la red, las usuarias pueden conocer los cursos vigentes a distancia, presenciales u online que organizan de forma regular tanto el Instituto de la Mujer, así como la oferta formativa impartida por las Cámaras de Comercio nacionales y el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad.

No debemos olvidar que tan sólo el 8% de los proyectos empresariales que se inician en nuestro país son llevados a cabo por mujeres. A la vista de estos datos se hacen necesarias más políticas que fomenten el acercamiento de las mujeres a la actividad emprendedora.

El liderazgo en la empresa

22/11/2011

Mucho se habla en nuestros días de la necesidad de ser un líder de calidad para hacer que nuestra empresa, departamento o equipo funcione de manera eficiente y sana. Hasta hace unas décadas la imagen que se tenía de un líder empresarial era que éste debía ser agresivo, inflexible con sus subordinados y que estableciera cierta distancia con ellos, manteniendo su status de superioridad.

Afortunadamente, gracias en gran medida al desarrollo de la sociología en el mundo laboral, el concepto de líder empresarial ha cambiado mucho. Sigue siendo igualmente cierto que éste necesita de ciertas habilidades para ejercer su función, pero en la actualidad se valora mucho más su capacidad de motivar, entender y valorar al equipo con el que trabaja, que la de imponer u ordenar.

Algunos mitos sobre el liderazgo:

  • El liderazgo es innato. Tradicionalmente se ha creído que la capacidad de ser un buen líder estaba condicionada por el hecho de haber nacido con esa cualidad o no, y se le suponía propia de personas con carisma. Sin embargo, lo cierto es que la mayoría de los líderes efectivos no nacieron con esa cualidad, sino que lo son gracias al trabajo duro y a una gran capacidad de observar lo que ocurre a su alrededor.
  • El liderazgo consiste en la posesión de poder sobre otros. Aunque evidentemente ser líder supone tener cierto poder en nuestras manos, no está directamente relacionado con el hecho de ejercer ese poder sobre otros. Estaría más bien relacionado con saber ejercerlo con otros, con los que se trabaja, en una relación de reciprocidad. Como queda demostrado a menudo,  el uso de la manipulación o la coacción no suele traer buenos frutos en el entorno laboral. Un líder efectivo buscará el consentimiento del grupo y siempre buscará el interés común (la consecución de los objetivos anuales del departamento, por ejemplo).
  • Los miembros de grupos muestran oposición hacia los líderes. Muchas investigaciones demuestran que la gente prefiere trabajar con líderes que sin ellos, sobre todo cuando se trata de desarrollar tareas complejas. La razón principal de esta necesidad es que un buen líder es capaz de coordinar de manera efectiva el trabajo de cada uno de los miembros del equipo, ayudándoles cuando sea necesario y marcando ciertas directrices comunes.

Teniendo en cuenta la falsedad demostrada de estos mitos, un buen líder en la actualidad no se define por su carisma, sino por su capacidad de transmitir desde la confianza, la credibilidad y la cercanía cuáles son las tareas a desarrollar, cómo desarrollarlas de la manera más efectiva y ayudar a conseguirlo. Para ello, siempre deberá hacer sentirse como esencial y valorado a cada uno de los miembros que formen parte de su equipo de trabajo (el individuo) y, al mismo tiempo, incitará a una estrecha colaboración entre todos ellos (el grupo).

Así, un buen líder empresarial tratará de inspirar a los trabajadores, apoyarlos, pero no imponer o instruir sobre cómo deben hacer las cosas. A fin de cuentas, los trabajadores son profesionales en un área específica; nadie mejor que ellos mismos para conocer cómo deben realizar su trabajo. Lo que necesitan es un factor motivador, que les aliente a tomar la iniciativa, en un marco de trabajo donde tengan cierto margen de libertad para actuar.

En resumidas cuentas, un buen líder en el entorno empresarial será aquél que sea capaz de crear un clima de confianza y respeto mutuo entre él y los trabajadores a su cargo.

La cuestionada figura del Community Manager

17/11/2011

Términos como Web 2.0, trending topic o fan page aparecieron en nuestras vidas hace relativamente poco, pero ya pertenecen al vocabulario habitual de aquellos que a diario pasean por el mundo virtual. Y junto a estos términos ha emergido una figura vinculada al mundo de las redes sociales y cuya definición suele ser ambigua: el Community Manager.

En líneas generales, un Community Manager es una persona que se encarga de gestionar y dinamizar una determinada o determinadas redes sociales de una organización (bien pública o privada). Pero nos equivocaríamos al pensar que el Community Manager es sólo esa persona, a veces anónima, que se pasa todo el día en Facebook y Twitter escribiendo mensajes para promocionar nuestra empresa.

Las tareas que lleva (o debería) llevar a cabo un Community Manager son mucho más extensas que ese seguimiento continuo de lo que ocurre en nuestra red social. Se trata de una figura imprescindible en nuestra estrategia de marketing online por ser nuestro portavoz en la red y uno de los vínculos más cercanos que tenemos hoy en día con nuestros presentes o futuros clientes. Así pues, no debería extrañarnos que esta figura del Community Manager esté de hecho representada en muchas corporaciones por varias personas.

Las principales funciones del Community Manager deberían ser:

  • Establecer una estrategia de Social Media eficaz junto con el departamento de marketing, según nuestro producto, audiencia, etc.
  • Portavoz: ser la voz de la empresa ante los usuarios y la de los usuarios ante la empresa
  • Seguimiento: saber qué se dice (y dónde) de nosotros, de nuestra competencia, de nuestro sector
  • Filtro: canalizar la información importante que se genera alrededor de nosotros hacia los departamentos de la empresa para los que pueda resultar relevante (marketing, ventas, etc.)
  • Fomentar la bidireccionalidad: Conversar e interaccionar con los usuarios, “escucharlos”, resolver sus preguntas. Ser el intermediario de la empresa para hacer que sus clientes (presentes y futuros) la sientan como un elemento cercano

Nos engañamos, pues, si pretendemos que el Community Manager de nuestra empresa sea únicamente un becario o un informático al que acabamos de asignar una nueva tarea. Nuestro Community Manager ideal debería tener conocimientos de marketing y redes sociales.

Si bien es cierto que muchas empresas no pueden permitirse establecer un departamento integrado por varias personas para llevar a cabo todas estas tareas, sí debemos tener en cuenta que nuestros esfuerzos en esta área deberán centrarse en que la persona que pongamos a cargo trabaje constantemente en coordinación con el departamento de marketing, el de Atención al Cliente o incluso con los directivos de la empresa, puesto que sus funciones son decisivas a la hora de establecer una correcta imagen de marca y una adecuada comunicación con nuestros clientes. Aunque todavía nos cueste aceptarlo una mala gestión de una crisis a través de dichas redes puede afectar seriamente a la reputación de la empresa.

Estar presentes en las redes sociales requiere de un compromiso de honestidad y transparencia ante nuestros clientes, ya que dejamos espacio a sus comentarios, quejas, preguntas o sugerencias, algo muy distinto a las informaciones corporativas unidireccionales (como las notas de prensa) a las que estábamos acostumbrados.

Por muy grande o muy pequeña que sea la empresa unos usuarios de internet cada día más exigentes (no olvidemos que en España alcanzan ya los 25 millones) valorarán igualmente que esta sea transparente, cercana y accesible. Si no estamos dispuestos a correr ese riesgo mejor no explorar por el momento el mundo de las redes sociales.

Team Building

15/11/2011

En varias ocasiones hemos tratado en el blog de Yorespondo factores, como el estrés o una deficiente organización del trabajo, que pueden provocar un descenso de la productividad en nuestra empresa. Más si consideramos que en tiempo de crisis las tensiones y los problemas se magnifican y es más necesario que nunca afianzar la unión en nuestra empresa para intentar que nuestro equipo de trabajo rinda al máximo.

Para mejorar esto en los últimos años ha surgido el concepto de “Team Building” (construcción de equipo, en inglés), que se refiere a una amplia gama de actividades que tienen el objetivo de mejorar el rendimiento de los equipos humanos.

Los principales objetivos de las actividades de Team Building son:

  • Mejorar la comunicación entre nuestros trabajadores, tanto de manera horizontal como vertical y transversal
  • Hacer del lugar de trabajo un sitio más agradable
  • Motivar al equipo de trabajo
  • Facilitar que los miembros de los equipos se conozcan personalmente
  • Enseñar al equipo estrategias de trabajo
  • Mejorar la productividad del equipo
  • Impulsar la colaboración efectiva entre los miembros del equipo
  • Ayudar a los miembros del equipo a aprender más sobre ellos mismos (sus fortalezas y debilidades) y saber cómo utilizarlas en el conjunto del equipo

Una de las mejores características de los ejercicios de Team Building es que estos se suelen producir en un entorno informal, como si de “juegos” se trataran, dejando de lado las tensiones y obligaciones del día a día. Además, están pensados para que participen todos los miembros del equipo, incluidos los responsables de los mismos. De esta manera los “jefes” pueden acercarse a los trabajadores que lideran para conocerlos de una manera más directa, afianzando así su liderazgo de equipo.

Existen diversos tipos de ejercicios de Team Building, dependiendo del objetivo que pretenden alcanzar:

  • Ejercicios de comunicación, que pretenden que el equipo comprenda la necesidad de una comunicación fluida entre sus miembros para resolver los problemas del día a día.
  • Ejercicios de resolución de problemas/toma de decisiones, donde el equipo debe tomar una decisión en conjunto para resolver un problema complejo, que requiere una solución creativa.
  • Ejercicios de planificación/adaptabilidad, que muestran la necesidad de una buena planificación y adaptación al cambio antes de abordar un problema.
  • Ejercicios de confianza, donde se pone de manifiesto la necesidad de los miembros del equipo de confiar los unos en los otros.

El Team Building se ha consolidado como una práctica habitual en grandes empresas y multinacionales, debido a que generalmente cuentan con mayores presupuestos y grandes departamentos de recursos humanos. Sin embargo, tenemos que ser conscientes de que el Team Building no concierne únicamente a estas grandes entidades. Las pequeñas empresas también se pueden beneficiar de estas actividades.

Un primer paso puede ser realizar sesiones de autoevaluación con todos los miembros del equipo, en las que se busca establecer la efectividad del mismo y mejorar el desarrollo de sus tareas a través de las contribuciones y quejas de los miembros del mismo. De esta manera desde la empresa se puede establecer qué disfunciones existen entre su visión de la realidad y la de sus empleados.

De la misma manera, también se pueden realizar sesiones en las que se evalúe la personalidad de los miembros del equipo, facilitando el conocimiento de unos y otros de una manera diferente a cómo se conocen en el día a día del entorno laboral. Estas y otras actividades pueden contribuir a la mejora del bienestar de los empleados de la empresa, aumentando en consecuencia su rendimiento en el trabajo.

Cómo gestionar nuestro tiempo

10/11/2011

Desde bien pequeños se nos enseña la importancia de una buena organización y orden a la hora de abordar los diferentes ámbitos de nuestra vida. Si no sabemos dedicar el tiempo preciso a cada uno de nuestros quehaceres podemos vernos abocados al estrés, la ansiedad o incluso al fracaso.

Lo mismo ocurre en nuestras empresas. Son muchas las tareas a desarrollar y parece que el tiempo de disponemos para llevarlas a cabo siempre es insuficiente. Por ello es necesario tener en cuenta una regla que parece de sentido común, pero que muy a menudo olvidamos: necesitamos priorizar y dedicar más tiempo a aquellas tareas que nos acercan a nuestro objetivo empresarial. Pero, ¿cómo realizamos esta criba, entre lo más y lo menos importante, cuándo son cientos las tareas que nos avasallan?

La clave en la eficiencia de la gestión de nuestro tiempo consiste, paradójicamente, más en saber dónde queremos llegar con nuestros actos que en centrarnos en la cantidad de tareas que somos capaces de hacer en el tiempo con el que contamos.

Con este objetivo en mente las cinco reglas para una eficiente gestión de nuestro tiempo serían:

  1. ¿Qué es lo que queremos? ¿Cuál es nuestro propósito final? ¿Qué es importante para nosotros? Si no sabemos a dónde queremos llegar posiblemente ninguna de las acciones que emprendamos sean satisfactorias para nosotros, porque ninguna acabará por convencernos plenamente. Debemos pararnos a pensar y encontrar la respuesta a estas preguntas, siempre basándonos en nuestros deseos y aspiraciones.

 

  1. Hacer más con menos. Debemos priorizar las tareas que realmente nos llevan a nuestro propósito final, y descartar (o dejar en un segundo plano) aquellas que menos nos aportan. No trabajes duro, trabaja inteligente: Si nos sigue faltando el tiempo hay que volver a preguntarte qué es lo que queremos conseguir y qué tareas hacen falta eliminar para llegar a ello.

 

  1. Usar la mente a nuestro favor. Hay que fraccionar nuestro desafío en pequeñas tareas. Consiguiendo poco a poco las metas se reforzará nuestra autoestima y estaremos preparados para afrontar los siguientes pasos. Sin embargo, si somos demasiado ambiciosos y las tareas se amontonan, tenderemos a querer dejar de lado nuestro objetivo.

 

  1. Crear una espiral en movimiento. Con nuestro objetivo claro hacer las tareas necesarias para lograrlo nos hará sentir bien. No hacerlas, por el contrario, nos hará sentir mal y tendremos la sensación de que no estamos actuando de la manera más eficiente Así que una vez hayamos pasado a la acción las ganas de seguir adelante irán incrementando.

 

  1. Mantener el equilibrio. El descanso es necesario para poder mantener un buen rendimiento a largo plazo, tal y como hacen los deportistas de élite. Hay que saber parar a tiempo y cuando surja algún motivo de estrés alejarse de él momentáneamente, para poder resolverlo una vez estemos llenos de energía y con la mente más abierta.

Así pues, los principios para una buena planificación de nuestro tiempo incluyen la necesidad de definir nuestro objetivo empresarial, elegir las tareas que nos llevan a su consecución, fraccionar dichas tareas, pasar rápidamente a la acción y buscar el equilibrio entre trabajo y descanso.

Fuente: www.leaderbuilding.com

 

La realidad española de las PYMES y las redes sociales

08/11/2011

El boom de las redes sociales en nuestro país se está traduciendo en un gran número de estudios, iniciativas y congresos que intentan evaluar cómo los españoles utilizamos las redes sociales y cuál es la fórmula mágica para sacarles el mayor partido a la hora de dar un empujón al marketing online de nuestra empresa.

Si la semana pasada hablábamos sobre la 3ª Oleada del Estudio Observatorio de Redes Sociales 2011 unos días más tarde conocíamos los resultados del Primer Estudio Nacional sobre el uso de las Redes Sociales en las PYMEs españolas, que indaga en cómo en la actualidad las pequeñas y medianas empresas españolas utilizan las redes sociales para su promoción y comunicación con los clientes.

El estudio desvela que prácticamente la mitad de las PYMEs españolas (49,8%) utiliza alguna red social en la comunicación con sus clientes en cartera y con los potenciales. La cifra, sin lugar a dudas, muestra un gran esfuerzo por parte de las PYMEs por ponerse al día en materia de la comunicación online, pero también revela que son muchas las pequeñas y medianas empresas españolas que todavía no se han subido al tren de la web 2.0.

Como explicaba Sergio Cortés, Responsable Técnico del Informe y Consejero Delegado de Cink Shaking Business, en el acto de presentación del estudio “podemos decir que nos encontramos en un momento todavía muy inicial sobre su aprovechamiento real en términos de negocio” por parte de estas empresas.

El estudio también refleja la tendencia hacia uno de los mayores temores relacionados con la comunicación corporativa en redes sociales: más de la mitad de las PYMEs actualizan sus perfiles en las redes sociales con una frecuencia inferior a la mensual. El “uso activo” de estas plataformas no supera el 25%, mientras que el 38% de las empresas, pese a haber creado un perfil, no las usa nunca.

“No estamos ante empresas que emplean varias herramientas en bloque, sino que acostumbran a utilizar una o dos o, en todo caso, tres redes sociales, pero de una forma todavía muy incipiente”, apuntó Sergio Cortés.

El informe constata que la red social más utilizada con diferencia por las PYMEs es Facebook, con un porcentaje de uso del 38,7%, seguida a gran distancia de la plataforma de microblogging Twitter con el 11,19%, el portal de videos Youtube con un 8,26%, Linkedin con un 6,54%, y el repositorio de imágenes Flick con un 3,21%.

 

Por su parte, los sectores con mayor presencia en las redes sociales son la hostelería y el turismo (73%) y las finanzas y seguros (69%), mientras que las PYMEs dedicadas a la construcción (26%), el transporte y la logística (23%), la agricultura, la ganadería y la pesca (30%) son las que menos utilizan estas herramientas.

 

El estudio también revela que a la hora de enfrentarse a su comunicación corporativa a través de las redes sociales la mayoría de las pequeñas y medianas empresas españolas tienen claro de antemano qué pretenden conseguir: el 58,6% de las PYMEs que las utilizan planifican previamente su estrategia de comunicación, mientras que el 47,2% analiza de forma constante qué respuesta da su audiencia, y en base a ello varía sus acciones de promoción. Además, el informe llega a la conclusión de que las empresas que están en las redes sociales son más competitivas y tienen una mayor presencia internacional (el 54,71%).

Aunque la cifra de PYMEs que no interactúan con las redes sociales también es elevada parece que la mayoría de ellas sí las entiende como una herramienta útil para conseguir mayor repercusión: seis de cada diez de las que no las usan se plantean hacerlo en un futuro inmediato. Las PYMEs que no tienen la intención de utilizar estas plataformas en el futuro esgrimen que éstas “no aportan nada” a su sector de actividad.

El estudio, realizado por la Fundación Banesto con la colaboración de la Empresa Nacional de Innovación (ENISA) y elaborado por  Cink Shaking Business, se llevó a cabo entre los meses de marzo y junio de 2011 con una muestra de más de 2.500 empresas de toda España con menos de 50 empleados.

Descárgate el Primer Estudio Nacional sobre el uso de las Redes Sociales en las PYMEs españolas

Redes sociales…un canal de comunicación para empresa

05/11/2011

Es tal el boom de las redes sociales  y su consolidación en la sociedad, que el mundo empresarial no puede quedar exento de estar dentro de un ágora donde los ciudadanos interactúan entre sí y ponen de manifiesto sus preocupaciones, gustos, pensamientos y  retos personales.

Todo un mundo marcado por un target potencial que, bien podemos entrar en contacto con él mediante redes generalistas, (véase Facebook, Foursquare, twitter) o bien, optando por redes especializadas y más segmentadas (casos de Linkedin, Xing) que facilita una criba de intereses y necesidades para sus usuarios.

Lo que queda claro es, que una empresa, antes de actuar en el mundo on-line, debe de plantearse dónde, cuándo, cómo se dirige y para qué. Y sobre todo, valorar si es un ámbito donde va a encontrarse con su público y va a generar valor e incluso nuevos clientes, o bien, todo es fruto de una osadía que por moda y por no estar por detrás de nuestros competidores. Dediquen cinco minutos a buscar por Facebook páginas de empresas medianas de marcado carácter amateur y mal gestionadas, y se sorprenderán de lo fácil que es encontrarlas.

Quiero que mi empresa esté en la red.

En el caso de detectar la necesidad de operar en el mundo on-line, el primer paso se encuentra en crear un plan de medios sociales, siendo este desarrollado y planteado por los profesionales de comunicación de la empresa (no olvidemos que son los que saben comunicar y a quién) y además, contar con el apoyo de los responsables tecnológicos e informáticos, quienes ayudarán y a buen seguro cubrirán lagunas existentes en el planteamiento de cómo actuar ante un mundo on-line que se mueve entre las tecnologías y la información.

La decisión.

No queda más que indicar que estos mismos profesionales de comunicación, como conocedores de la empresa y sus características, deben de marcar la pauta sobre qué hacer con el plan de medios sociales y decidir sobre la opción de derivar este trabajo a gente de la propia empresa, o bien, derivarlo a empresas externas de comunicación on-line, que marcarán los objetivos a conseguir y las líneas a seguir para tener una presencia excelente en la red.

Una vez decididos y definidos los objetivos, llega el momento del plan de acción e implantación, donde por supuesto, el éxito residirá en la constancia en las comunicaciones y los aspectos de valor que podamos aportar a esta relación con nuestros clientes actuales y potenciales.

Dignidad interactiva

Las empresas deben de aprender a utilizar las redes sociales como un elemento de comunicación que ayude a crear un valor que alimente la fidelización al producto y a la formación de marca (branding) de la empresa.

Lo que queda claro es que, tanto una Pyme como un profesional autónomo cuyo sector poco tenga que ver con el mundo tecnológico y que además, carezca de una marca corporativa fuerte o unos responsables para desarrollarla, debe de plantearse mucho el hecho de estar en las redes sociales.

Muchas veces, el querer comunicar por un canal que no es el conveniente, no hace más que sacar a la luz y evidenciar las carencias de una empresa que, con toda su buena fe por avanzar y crecer, no hace más que crearse una imagen negativa por su desconocimiento del medio.

Así pues, a la hora de estar o no en las redes sociales debemos tener en cuenta si nuestra empresa tiene posibilidades reales de promoción, captación y fidelización de socios a través de ese ellas. Si la respuesta es positiva, el siguiente paso será decidir, como hemos visto, qué quiero comunicar y cómo voy a hacerlo (tarea para la que necesitaremos el asesoramiento directo de nuestros profesionales de comunicación y expertos informáticos).

Por último, deberemos tomar la decisión de si la gestión de nuestras redes sociales será llevada a cabo por personal interno de la empresa, o bien lo externalizaremos a empresas especializadas en comunicación online.

Y un último factor esencial: nuestras comunicaciones a través de redes sociales deben de ser constantes, o nuestros clientes y potenciales perderán el interés por nosotros, con lo que habremos hecho una inversión (de personal, tiempo, o incluso económica) que no habrá servido para mucho.

La importancia de un buen entorno en el puesto de trabajo

02/11/2011

En nuestro país la legislación sobre Riesgos Laborales se ha convertido de una premisa básica a seguir por todo tipo de empresas. Sin embargo, en ocasiones olvidamos que esta normativa incide no sólo en la peligrosidad y seguridad que puede incluir un puesto de trabajo en concreto, sino también en el entorno que rodea a dicho puesto de trabajo, y cómo éste puede influir en la productividad de los trabajadores.

La ergonomía es la ciencia que se ocupa del diseño de los puestos de trabajo para que éstos coincidan con las necesidades no sólo fisiológicas y anatómicas del trabajador, sino también las psicológicas. La variante de esta ciencia sobre la que se ha incidido más la legislación en materia de salud y seguridad laboral es la ergonomía física, que se ocupa del diseño del puesto de trabajo para evitar enfermedades relacionadas con las condiciones laborales deficientes: posturas de trabajo, sobreesfuerzos, seguridad, etc.

Sin embargo, con frecuencia se deja en segundo plano la aplicación de la ergonomía cognitiva (carga del trabajo mental, toma de decisiones, el estrés y la capacitación del trabajador para desempeñar su trabajo, etc.) y la organizacional (la comunicación, la gerencia de recursos humanos, el diseño de las tareas, de las horas laborales, etc.)

En este sentido, la Organización Mundial del Trabajo (OMT) incide en cómo incluso los más pequeños cambios ergonómicos en el puesto de trabajo, el diseño del mismo o las tareas a llevar a cabo pueden mejorar la comodidad, la salud, la seguridad y la productividad del trabajador.

En relación a la importancia del diseño del puesto de trabajo la OMT destaca que es necesario tener en cuenta las características mentales y físicas del trabajador. El diseño del puesto de trabajo puede determinar si éste será variado o repetitivo, si permitirá al trabajador estar cómodo o le obligará a adoptar posiciones forzadas, o si entrañará tareas interesantes y estimulantes (o bien aburridas y monótonas).

Un puesto de trabajo bien diseñado:

  • Permitirá al trabajador modificar la posición del cuerpo;
  • Incluirá distintas tareas que le estimulen mentalmente;
  • Dejará cierto margen al trabajador en la toma de decisiones;
  • Dará al trabajador una sensación de utilidad;
  • Facilitará la formación adecuada para que el trabajador aprenda nuevas tareas;
  • Facilitará horarios de trabajo y descanso adecuados, para proporcionar al trabajador tiempo para realizar sus tareas y descansar;
  • Dejará un período de ajuste a las nuevas tareas, a fin de que el trabajador se acostumbre gradualmente a sus nuevas funciones.

Existen varios factores de sencilla aplicación a la hora de diseñar o rediseñar los puestos de trabajo de nuestra empresa:

  • Evitar los puestos de trabajo aislados que creen claustrofobia o miedo, ni excesivamente abiertos que creen inseguridad. Deben facilitar una fácil comunicación con los compañeros.
  • Elegir colores adecuados para acondicionar los puestos de trabajo. Colores muy llamativos, como el rojo, o que generan un alto contraste (blanco/negro), dificultan la concentración, produciendo estrés y fatiga ocular.
  • Una buena iluminación. Tanto si ésta es demasiado intensa o insuficiente lleva a forzar la vista, originando cansancio y agotamiento.
  • El clima adecuado. Para el bienestar del trabajador es importante mantener los valores fundamentales de temperatura (entre 20 y 22º C, y en verano nunca más de 26ºC) y humedad del aire, así como evitar corrientes de aire excesivas.

Las estadísticas reflejan que un trabajador que desempeña sus tareas en un puesto de trabajo adecuado a sus capacidades y cualificaciones puede mejorar su productividad hasta un 3%. Un trabajador que no se siente motivado por sus superiores o que no entiende la estrategia de su empresa tiende a sentirse fuera de lugar, desconcertado y prescindible por parte de sus superiores.

Los expertos aconsejan facilitar una comunicación más directa con el trabajador. Conocer sus temores acerca de la evolución de la empresa (principalmente si ésta está pasando por un mal momento o si está creciendo rápidamente), escuchar sus demandas y propuestas sobre sus tareas, informarle con transparencia sobre las novedades de la empresa o incluso facilitar su reubicación en caso de que el trabajador no se sienta a gusto con sus tareas habituales son factores que pueden aumentar significativamente el éxito de una empresa, más si tenemos en cuenta que el 86% de los empleados admiten no estar motivados en su puesto de trabajo actual.